Informes & Estudios

Aplicación del ozono en odontología : Parte 3

Ozon

Parte 3 de esta serie:El ozono como principio antimicrobiano en modelos de infecciones dentales
Svea Baumgarten, Dr. med. dent., M Sc, implantóloga reconocida, informa sobre sus experiencias con ozono.

Nagayoshi y otros (6) estudiaron la eficacia del agua de ozono en tres concentraciones (0.5, 2 y 4 mg/ml en agua destilada) en cuanto a la inactivación dependiente del tiempo de microbiotas generadoras de caries, periodontopatógenas y endodontopatógenas (streptococcus, porphyromonas gingivalis y endodontalis, actinomyces actinomycetemcomitans, candida albicans), tanto en cultivos como en biopelículas. Dependiendo de la dosis, las microbiotas orales quedaron desactivadas en 10 segundos. Los gérmenes anaeróbicos resultaron ser particularmente sensibles al ozono. Candida es más resistente (reducción de aprox. 90% tras incubación con la máxima concentración de ozono).
Baysan y otros (10) estudiaron el efecto antibacteriano in vitro del gas de ozono (HealOzone) sobre lesiones húmedas de caries radicular primaria (0,25% de ozono en aire con una tasa de gasificación de 13,3 ml/seg.) de dientes humanos recientemente extraídos. Se subdividieron 40 lesiones blandas en dos grupos para comparar la eficacia de 10 y de 20 segundos de exposición al ozono. En primer lugar, se seccionó cada lesión con una cuchilla estéril en dos mitades, dejando una como control y exponiendo la otra al ozono. A continuación, ambas muestras se incubaron durante 4 días a 370 C en cultivos anaeróbicos. En las muestras tratadas con gas de ozono, la concentración microbiana se redujo notablemente en función del tiempo.

Nagayoshi y otros (11) utilizaron bloques de dentina extraída de dientes de ganado para estudiar el papel de las bacterias en infecciones endodontales y caries. Se coincubaron colonias de enterococcus faecalis y de streptococcus mutans durante 6 días con bloques de dentina esterilizados. Los canales radiculares de los bloques de dentina infectados se irrigaron durante 10 minutos con agua de ozono o se trataron con agua de ozono y ultrasonidos, mientras que las muestras de control se trataron con agua destilada, con y sin ultrasonidos. Como desinfectante de referencia se utilizó hipoclorito de sodio (NaOCl al 2,5%, es decir, en una concentración típica de entornos clínicos). Todos los gérmenes vitales en la dentina fueron eliminados. El agua de ozono redujo la cantidad de estreptococos y enterococos en los túbulos dentales. El tratamiento combinado de ozono con ultrasonidos eliminó más del 90% de las bacterias. A la vista de estos resultados, los autores concluyen que el agua de ozono puede considerarse como potencial desinfectante del canal radicular menos citotóxico que NaOCl. NaOCl puede causar necrosis, mientras que el agua de ozono es asombrosamente biocompatible (12). Steier and Steier han sugerido combinar una concentración menos citotóxica de NaOCl (al 1,25%) con ozono (13).
Los resultados de Nagayoshi y otros 11 han sido confirmados por Huth y otros (2008) (14) en un modelo de cultivo de canal radicular (formación de biopelícula tras incubación de dientes con pseudomonas aeruginosa, enterococcus faecalis, peptostreptococcus micros y candida albicans): el gas de ozono y el agua de ozono redujeron el número de gérmenes en magnitudes dependientes de la dosis y de la especie.

Lynch and Swift (2008) (15) alabaron y confirmaron las referencias publicadas sobre el papel del ozono como desinfectante facultativo complementario del canal radicular con las palabras "al ser el ozono el antimicrobiano y oxidante más potente que podemos utilizar en endodoncias, y dado que el ozono acuoso demostró tener el más alto grado de biocompatibilidad en comparación con los antisépticos comúnmente utilizados, resulta obvio que el ozono debería utilizarse para combatir los microorganismos asociados a las infecciones de canales radiculares".

Uso clínico del ozono para el tratamiento de caries

Baysan and Lynch (16,17) estudiaron y evaluaron clínicamente los efectos del ozono en 70 lesiones primarias causadas por caries radicular en 26 pacientes. Antes del tratamiento se realizó una biopsia del foco de caries (la mitad de la lesión) para determinar el número de bacterias formadoras de colonias como valor de referencia. Al cabo de 10 y de 20 segundos de tratamiento con gas de ozono, se tomó la otra mitad de la lesión para analizar el contenido en gérmenes. El tratamiento con gas de ozono redujo notablemente el número de microorganismos en función del tiempo en las lesiones de caries radicular primarias, sin evidencias de efectos secundarios.
Tres meses después del tratamiento con ozono, 33 de las 65 lesiones (51%) presentaban un aumento de la dureza, 27 una reducción del nivel de gravedad de Índice 2 a Índice 1 (52%), mientras que 5 lesiones no presentaban alteraciones. El 51% de las lesiones de caries radicular se habían endurecido. Los autores dedujeron de estas observaciones que merecía la pena estudiar más de cerca esta nueva forma de tratamiento como alternativa al procedimiento convencional de taladrar y rellenar (en inglés, "drilling and filling").

Los mismos autores (Baysan and Lynch) (18) realizaron un estudio de seguimiento de la eficacia y seguridad del ozono con y sin procedimientos de sellado (Seal and Protect, Dentsply, Konstanz /Alemania) en caries radiculares. Participaron 80 pacientes con 226 lesiones. Tras 12 meses, un 47% de las lesiones se habían endurecido y no precisaron ningún otro tratamiento, mientras que las lesiones del grupo de control no presentaban cambios.

Holmes (19) llevó a cabo un ensayo "doble ciego" aleatorio y controlado en 89 adultos sobre terapias con ozono de caries radicular primario (18 meses en observación), correoso y sin formación de cavidades. Las dos lesiones de cada paciente fueron asignadas a un grupo de control (aplicando sólo aire) o al grupo "verum" (terapia con gas de ozono con una concentración de 2,1 ppm aplicada durante 40 segundos con un caudal de 615 cm3/min). Finalizado el tratamiento con ozono, se aplicó una solución de remineralización. Se citó a los participantes en el estudio a los 3, 6, 12 y 18 meses para su revisión. Al cabo de 18 meses, el 100% de las lesiones tratadas con ozono presentaba condiciones clínicas satisfactorias, mientras que el 37% de las lesiones del grupo de control habían empeorado. Un 57% de las lesiones del grupo de control seguían correosas (inalteradas). Los autores dedujeron de estos resultados que las lesiones de caries radicular superficiales, primarias y con alteraciones correosas, podían detenerse en su avance o mejorarse de forma conservativa con gas de ozono y sellado.

Huth y otros (20) llevaron a cabo un estudio prospectivo controlado sobre la eficacia del ozono en caries de fisuras sin formación de cavidades de molares permanentes. Se compararon las lesiones oclusales iniciales de una mitad del maxilar con una lesión equivalente en el lado opuesto del maxilar. En el estudio participaron 41 pacientes con 57 pares de lesiones. Se aplicó gas de ozono (HealOzone) durante 40 segundos a los molares de prueba (sin sellado). Un análisis de datos exploratorio demostró que, a diferencia de las lesiones no tratadas, las lesiones tratadas con ozono presentaban una tendencia mayor a la curación o bien un retraso en el avance de las caries. Por lo tanto, el tratamiento con ozono podía mejorar las caries de fisuras iniciales sin formación de cavidades en pacientes con un alto riesgo de caries. Esta forma de tratamiento es ideal para niños temerosos y poco cooperativos que presenten las lesiones de caries superficial descritas. (21)

Recientemente, Lynch y Swift (2008) (22) resumieron: "pensamos que debemos aprovechar la demostrada eficacia antimicrobiana del ozono y su potente efecto oxidante para reducir el número de microorganismos cariogénicos y proporcionar efectos beneficiosos contra los ácidos orgánicos presentes en lesiones, combinándolo con nuestros tratamientos existentes de caries dentales para romper el "equilibrio de las caries".

Uso del ozono en implantología

Hemos propuesto (Baumgarten, 2006) (23) utilizar ozono para el tratamiento de periodontitis en pacientes candidatos a recibir implantes, para la desinfección de la cavidad bucal previa a intervenciones quirúrgicas, para la desinfección de canales de taladros antes del implante, para la desinfección preoperatoria de implantes y para la desinfección intraoperatoria y postoperatoria de salas quirúrgicas como parte del procedimiento de profilaxis, así como para el tratamiento de periimplantitis. Por sus numerosas propiedades biofisiológicas positivas, se recomienda utilizar ozono en odontología y cirugía oral (ver Tabla 2).

Conclusión

El gas de ozono es un eficaz medio descontaminante superficial. El agua de ozono reduce la carga microbiana y la materia orgánica en entornos biológicos y facilita la cicatrización de heridas causadas por intervenciones quirúrgicas gracias a sus propiedades biofisológicas (aumento del rechazo de radicales, inducción de proteínas de fase aguda, mejora de la inmunidad natural, incremento de la síntesis y liberación de factores de crecimiento, mejora de la microcirculación y aceleración de la regeneración epitelial). El ozono disuelto en agua es más biocompatible y menos citotóxico para las células bucales que el hipoclorito de sodio. La utilización de gas de ozono en lesiones de caries superficial (con o sin sellado) mejora los resultados clínicos de forma demostrable. El potencial del ozono en el tratamiento de periodontitis, periimplantitis e infecciones endodentales deberá analizarse en ulteriores estudios controlados.

Fuente: Dr. Svea Baumgarten, M Sc, Bürgerweide 36, 20535 Hamburg,
Tel.: (0049)40-259303, Fax No.: 040-27145679, svea.baumgarten@t-online.de.

Bibliografía: Véase el estudio completo del caso (ver sección de descargas de la derecha de esta página).

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